Lidiando con el dañino poder del like y los seguidores

Cuando estaba en la preparatoria era una adolescente incomprendida que iba sola a salas de cine independiente, me gustaba tomar fotografìas y compraba revistas de música y arte... pasiones que sólo compartía con mi hermano mayor, quien me introdujo al mundo de los blogs y la fotografía en línea. Para mi fue una liberación poder escribir y compartir lo que me gustaba, fui muy feliz. No recuerdo exactamente si los likes o seguidores eran algo importante para mi, creo que lo que más me interesaba era encontrar afinidad con otros adolescentes y con eso me sentía muy cómoda. Hasta hace unos años supe que había gente muy famosa en fotolog y myspace, en realidad nunca he sido extremadamente fanática de nada ni nadie, así que aunque había gente muy bonita y famosa no tenía realmente la afinidad que buscaba. 

Kimiko Flowers bazar

Creo que mi experiencia con las redes sociales han sido una buena base para saber lo que quiero para Maison Kimiko, Liberación y yo misma Kimiko Flowers. Mi pasión por la afinidad sigue en pie, el placer de encontrar personas que se encuentran en la búsqueda de sus pasiones, placeres, afinidades... éso es lo que nos mueve, la búsqueda de la popularidad no es mi sueño, aunque esto es un negocio, hago todo lo posible por no traicionar mis principios, por ser fiel al inicio de todo, al dress for less y póntelo si te gusta. No hacemos GIVEAWAYS, sin embargo tratamos de consentirlas con descuentos o regalitos a quienes nos compran, quizá el castigo sea dejarnos de seguir o no darnos un like, y NO pasa nada, ustedes están en todo su derecho, ustedes deciden qué consumen y qué no. Por supuesto que nos preocupa lo que compartimos, lo que pensamos o lo que decimos al mundo, tenemos reglas, pero siempre tratamos de ser congruentes, tanto en redes como en nuestra persona y creemos que eso es mejor que rogar por seguidores o likes, ése es nuestro amor propio.

La primer influencer que empecé a seguir fue Susie Bubble, recuerdo que me enamoré porque escribía sobre diseñadores independientes, sobre las cosas que había decidido comprar, saben, esos descubrimientos que te enamoraron y decidiste compartir al mundo, esas cosas que estaban por ahí en algún rinconcito del mundo, después todo fue diseñadores famosos y diseñadores famosos y no me interesaba saber sobre diseñadores que ya eran famosos. He leído mucho sobre si pagar a un influencer es bueno o no, sobre los miles de seguidores que te llegan, sobre esto y aquello... la verdad es que como dije previamente, no me gusta mendigar nada, no lo necesito porque creo en Liberación y Maison Kimiko, y no creo en los influencers, creo que eso se ha convertido en publicidad mala y barata, me entristece saber que nadie está dispuesto a hablar de ti sino le pagas, nadie te dará un like sino va a recibir un iPhone... me apena pensar si mis amigos le dieron like o no, si realmente me apoyan o no, si la envidia esto y aquello, sin duda mi confianza y mi amor propio me han ayudado a sobrellevar todo eso, no es fácil, obviamente de pronto me llega a afectar, pero me levanto y me animo porque ya son varios años los que llevo aquí, porque pasan cosas como Marta que vive en Baja California y fue de mis primeras clientas en Oldie, que me deseo cosas bien bonitas y me recordó sus compras, como Valeria que aunque no somos las mejores amigas, me dio todos los tips que sabía sobre venta en línea, no saben lo mucho pero mucho que valoro cada uno de sus comentarios.

Gracias por seguir aquí, gracias por leer.

Alimentemos nuestro amor propio siempre, que el poder del like y los seguidores no nos afecte, que no nos defina.

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